¿En qué se basa la neuroatletismo?

El neuroatletismo se basa en los tres sistemas que controlan el movimiento: La vista, el equilibrio y la propiocepción. Para que el cuerpo se mueva, estos tres sistemas deben funcionar conjuntamente. Los ojos también se conocen como sistema visual y el equilibrio como sistema vestibular.

1 El sistema visual.

El sistema visual es un aspecto clave del entrenamiento neuroatletismo. Se ocupa de la interpretación de la información recibida a través de los ojos. Esta interpretación se refiere a formas, colores, tamaños, distancias y localización espacial. 

Las limitaciones del sistema visual pueden provocar dolor de espalda. Curiosamente, el sistema visual también influye en la estabilidad reflexiva y la postura. La percepción visual desempeña un papel crucial en el rendimiento deportivo. Puede mejorar su percepción visual, el tiempo de reacción, la velocidad de acción y la prevención de lesiones mediante ejercicios especiales.

2 El sistema vestibular

El sistema vestibular, también conocido como sistema de equilibrio, desempeña un papel crucial en la regulación de la postura, la orientación espacial y la estabilización de la mirada. Este sistema responde a dos preguntas importantes: ¿Dónde estoy en el espacio? ¿En qué dirección me muevo?

Un mal funcionamiento del sistema del equilibrio puede provocar tensiones en el cuello y a menudo es la causa de dolores de espalda, mareos y náuseas. En el ámbito del deporte, el entrenamiento específico de este sistema puede mejorar la fuerza, la resistencia, la velocidad, la agilidad, la coordinación y los tiempos de reacción. También puede reforzar su estabilidad refleja.

3 El sistema propioceptivo

La propiocepción, también conocida como sensibilidad a la profundidad, es un potente sistema de nuestro cuerpo que responde a la pregunta: ¿Dónde estoy en el espacio? A menudo se subestima el sistema propioceptivo, a pesar de que es capaz de resolver las causas de la tensión y el dolor. El sistema táctil desempeña un papel especialmente importante en la (fisio)terapia. Podríamos decir que el sistema propioceptivo es nuestro Navegador GPS.

4 El sistema interoceptivo

La interocepción es la percepción de estímulos internos, es decir, de procesos procedentes del interior del cuerpo. La percepción de estímulos del propio cuerpo es un requisito esencial para el bienestar subjetivo.


Los estímulos interoceptivos pueden ser dolor, temperatura, picor o tacto. Pueden ser sensaciones musculares o viscerales, información sobre la actividad vasomotora, sensación de hambre o sed. Qué estímulos se perciben conscientemente depende de los procesos de aprendizaje y de la experiencia.

Varios receptores actúan como interoceptores. Los barorreceptores de las paredes de los vasos sanguíneos, por ejemplo, miden constantemente la presión arterial. El cerebro utiliza esta información para iniciar acciones destinadas a mantener la circulación. 

 Los osmorreceptores regulan las necesidades de líquidos y ayudan al cerebro a señalar la sed. 

Los metaborreceptores de los músculos determinan el metabolismo de los músculos esqueléticos y los receptores de glucosa del páncreas regulan el nivel de insulina en cooperación con el sistema nervioso central.

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